Cómo pintar un salón en dos colores

Los colores del salón tienen una incidencia máxima en la capacidad del mismo de transmitir una agradable sensación de paz y armonía, además de afectar a su luminosidad.

A la hora de pintar el salón, conviene tener en cuenta factores como la orientación, la disposición del mobiliario o los colores de los muebles que lo conforman.

Echa un vistazo a estas combinaciones bicolor. ¡Seguro que alguna te encanta para tu salón!

Claves básicas para pintar un salón en dos colores

Pintar un salón implica cambiar la sensación que proporciona al estar en la zona común más importante de la casa, así que deberías considerar estas cuestiones antes de aplicar una combinación a las paredes y el techo de tu salón:

1.- Que no desentone. Por muy agradable que sea un color, no todos encajan igual de bien en el hogar y se deben tener en cuenta factores como la orientación del piso, la luminosidad que puede ofrecer de día, los colores de sofás, muebles y otros elementos de la estancia.

2.- Que la pared no lo absorba en exceso. También son importantes ciertas características de la pared, como su nivel de porosidad y la posible aparición de pequeñas grietas y otros desperfectos que pueden ser disimulados con tonos de color específicos.

3.- Mide la intensidad del color. Por lo general, los tonos claros encajan mejor con pisos en los que es necesario potenciar la luminosidad, dándole un aire más fresco y permitiendo crear combinaciones junto con el blanco capaces de dar una nota de contraste sin caer en la saturación.

4.- Atento a las horas diarias de luz natural. Aunque los pisos más bajos y los sótanos, donde la luz solar no llega, es mejor pintarlos de un solo color claro (como el blanco) para darles la claridad de la que carecen por el día.

Los pisos más altos se prestan a experimentar con contrastes más elevados: tonos rojos y grises o combinar púrpura y blanco con ideas excelentes para dar al salón un toque moderno e intenso en su justa medida.

Para que te hagas una idea de cómo pueden quedar las combinaciones bicolor en el salón, echa un vistazo a las siguientes propuestas y descubre cómo quedaría el tuyo si se pintara de estos colores:

Consejos para pintar un salón en gris y blanco

El gris es un color que encaja bien con todo: aporta la claridad del blanco, pero deja entrever algo distintivo y añade una nota de color para quien no quiera una estancia exclusivamente blanca.

Además, sirve para medir la intensidad del color que le va a acompañar: un gris oscuro siempre debe ir acompañado de un tono de color de la misma oscuridad para no crear contrastes molestos a la vista

No obstante, también se puede optar por emparejar el gris con el blanco para potenciar la iluminación de zonas estratégicas del salón, como marcos, techos o determinadas paredes.

Este es un recurso muy agradecido para enfatizar elementos concretos del salón. Por ejemplo, si la intención es darle más protagonismo a un mueble con figuras de coleccionista para sorprender a las visitas, la tonalidad de la pared que lo acoge debería ser más intensa, utilizando un gris en esa parte específica y dejando que el blanco cubriese el resto de la estancia.

Utilizar el color para darle más protagonismo al mobiliario es una técnica muy utilizada por profesionales del interiorismo, algo que el equipo especializado de SalonComedor.top, portal web dedicado al análisis y comparación de productos y elementos decorativos para el salón y el comedor, ha reivindicado en numerosas ocasiones tras analizar algunos de los mejores muebles del mercado para el salón.

Cómo pintar un salón en arena y chocolate

Los tonos oscuros encajan bien en la gran mayoría de salones que dan al exterior, sobre todo los que pueden sufrir de sobreiluminación a causa de la altura a la que se encuentran.

Una de las combinaciones más recurrentes es la de color arena y chocolate, que permite mantener la claridad de las zonas más expuestas del hogar mientras se enfatizan ciertas paredes para añadir una nota más intensa de color.

Es una combinación muy elegante que encaja con la mayoría de elementos del mobiliario, por lo que no presenta problemas si lo que buscas son colores que combinen con el hogar.

Cómo pintar un salón en azul y gris

Es la mezcla perfecta para quienes busquen una nota de frescura, pero no quieran renunciar a la elegancia de los grises.

La combinación funciona bien en la gran mayoría de viviendas, ya que con luz natural se dejan ver los colores mientras de noche da un aire muy acogedor con la combinación de grises.

Es importante que la intensidad del azul esté muy medida para que este color actúe como complementario; si es muy intenso, el gris quedarla relegado a un segundo puesto y el efecto estético perdería su encanto.

Un azul celeste rebajado o un blanco azulado para los tonos grises más claros son combinaciones estupendas.

Cómo pintar un salón en arena y gris

Si quieres utilizar el gris como apoyo para apostar por tonos pastel o caramelo, también puedes hacerlo.

Lo mejor es optar por un gris intenso y oscuro que ocupe pilares estratégicos, marcos de puertas o pequeñas paredes, y dejar que las superficies de mayor tamaño muestren la elegancia del color arena.

Estos tonos, que algunos comparan con la vainilla, proporcionan una sensación de calidez por las noches y potencian la luminosidad de día, siendo la mezcla más versátil al dar excelentes resultados tanto en verano como en invierno.

Consejos para un salón en beige y blanco

En la misma tesitura nos encontramos si hablamos de la combinación beige y blanco, aunque esta se encontraría un puesto por encima en la escala de combinaciones de tonos claros.

El beige es el color perfecto para impedir que la monotonía del blanco lo inunde todo, dando una suave nota de color a ciertas paredes.

Lo mejor es que sea el beige el que ocupe las paredes más anchas, mientras que el blanco sea el apoyo que permita resaltar ciertos elementos como columnas, marcos y demás elementos auxiliares.

Cómo pintar un salón en arena y blanco

Si las dos combinaciones anteriores se mezclaran, obtendríamos como resultado esta gama de tonos arena y blanco.

A pesar de la variedad de tonos y escalas de intensidad, el color arena es algo más suave y cálido que el beige, y es perfecto para los salones que están expuestos constantemente a la luz solar, puesto que resalta el leve contraste entre tonos blancos y el tenue color anaranjado de la pintura arena.

Cómo pintar un salón en rojo y gris

Cambiamos diametralmente de gama cromática para meternos de lleno en el rojo y gris, una de las combinaciones estrella para repintar el salón.

Cuanto más intenso sea el gris, más oscuro tendrá que ser el rojo (que para decorar el salón no puede ser demasiado claro, siempre granate o un rojo atenuado) para darle al salón cierta armonía y coherencia.

Lo mejor es que los grises queden reservados para elementos auxiliares de la vivienda y paredes secundarias, y dejar que el rojo sea el protagonista de las paredes más amplias.

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